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El grupo Sando ha certificado como innovación tecnológica, a través de la agencia European Quality Assurance, un nuevo sistema para realizar muros de escollera más sostenibles al optimizar el uso de los recursos locales con materiales distintos a los proyectados inicialmente. El proyecto de investigación, denominado NOVTALUD, es un estudio y desarrollo experimental de alternativas para la contención del terreno en entornos geológicos problemáticos debido a la presencia de materiales arcillosos o de agua.

Esta solución constructiva presenta como novedad el diseño y ejecución de un nuevo tipo de muro de escollera, como los que habitualmente se emplean para afianzar el terreno, en obras de abrigo y protección del oleaje en puertos y costas, estabilizado de las márgenes de ríos, o como en este caso, en la construcción de carreteras, mediante la adición de hormigón al esqueleto mineral.

La investigación desarrollada por Sando durante la ejecución de las obras de emergencia de la autovía A-48 y la N-340 en la provincia de Cádiz, permite la construcción de muros de escollera con materiales distintos a los proyectados inicialmente, pero que con este método cumplen con las necesidades técnicas. La solución emplea minerales clasificados como poco competentes procedentes de canteras locales, cuyas características mecánicas se ven reforzadas en presencia del hormigón.

En este caso el hormigón afianza los puntos débiles que se producen en los contactos a través de los cuales se transmiten las tensiones de la escollera, optimizando la estabilización de muros verticales o taludes.

El resultado comporta la construcción de muros de escollera más sostenibles y con menor impacto ambiental al reducir la contaminación asociada al transporte de materiales competentes ubicados a mayores distancias, lo que resulta especialmente beneficioso en zonas de difícil acceso o sin canteras adecuadas en sus proximidades. La solución de Sando presenta como valor añadido la reducción de costes al poder usar otros materiales distintos a los proyectados en un principio, con lo que se convierte en una alternativa más competitiva de cara al sector público y privado.

Para lograr esta innovación Sando ha diseñado un procedimiento que integra desde el estudio técnico preliminar de los condicionantes del problema hasta el diseño y desarrollo de la solución técnica, incluyendo el seguimiento, control de la ejecución y comportamiento de la misma en un entorno real, como en el caso de las obras de emergencia de la autovía A-48 y la N-340 en la provincia de Cádiz.

Sando podrá aplicar los resultados del estudio NOVTALUD en los procesos de la estabilización de taludes en infraestructuras civiles y de edificación, en línea con su compromiso con los Objetivos del Desarrollo Sostenible y la economía circular.

La Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias, SEIASA, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha adjudicado a Sando la ejecución del proyecto de modernización de las infraestructuras de riego del sector XI del Canal de Monegros de la Comunidad de Regantes de Orillena, fase I y II en Huesca, dentro de la zona regable de la Comunidad General de Riegos del Alto Aragón.

Tal y como indica el proyecto, esta actuación supondrá una importante mejora en la gestión del agua al implicar la modernización del riego a presión de toda la zona regable de la Comunidad de Regantes, que dispone de una superficie regable de 1.971 hectáreas. El ámbito de actuación alcanza los términos municipales de Lalueza, Lanaja y Sariñena en Huesca donde se dan cultivos de alto rendimiento y de altas necesidades hídricas, como alfalfa, maíz, trigo, etc.

La finalidad principal del proyecto adjudicado a Sando consiste en disponer en la zona de riego de un sistema de reparto con distribución a la demanda, entregando el agua en hidrante, es decir con capacidad para suministrar gran cantidad de agua en poco tiempo, con una presión no inferior a 38 metros de columna de agua.

El proyecto de SEIASA del Canal de Monegros recoge que tras la actuación de Sando se producirá un incremento en la eficiencia de distribución y en la flexibilidad y garantía de suministro; la mejora de la gestión de la zona regable y el control del agua de riego, y la disminución de la lámina aplicada por cada riego y de las pérdidas de fertilizantes por lixiviación, lo que implicará que la contaminación de acuíferos y ríos se reducirá notablemente.

En la actualidad Sando también está ejecutando un proyecto para la Comunidad de Regantes Andévalo Fronterizo de Huelva, en UTE, que comprende las obras e instalaciones de las infraestructuras necesarias para la puesta en regadío de una superficie de 5.590,47 hectáreas.

La empresa Sando participa en un proyecto de economía circular para convertir naranjas amargas procedentes del viario público en biogás a partir de un proceso de codigestión. Esta iniciativa se está testando en la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Copero de la empresa municipal Emasesa, en Sevilla.

Tal y como ha avanzado Emasesa, el objetivo consiste en convertir las depuradoras en biofactorías capaces de producir recursos a partir de residuos. En este proyecto piloto las naranjas pasan por un proceso de valorización por el que por un lado se les extrae el zumo para la generación de energía eléctrica a través de biogás y, por otro, las cáscaras y la parte no aprovechable se composta para su transformación en abono.

El área de Conservación y Mantenimiento de Infraestructuras de Sando, como gestora de la EDAR de Copero en UTE, ha formado parte de este proyecto que aspira a transformar las 1.700 toneladas de naranjas que recoge el viario de Sevilla durante un año en la energía equivalente para abastecer a más de 7.300 hogares.

Autosuficiencia

Desde Emasesa han indicado que buscan lograr la autosuficiencia energética de la estación depuradora de Copero mediante procesos de codigestión. De esta manera se emplean residuos que anteriormente se desechaban, se genera energía renovable y se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero en línea con las políticas de economía circular.

Esta iniciativa avala la estrategia de Sando, que se convirtió en 2019 en la primera empresa andaluza en obtener el certificado ISO 50001 de Aenor por implantar un Sistema de Gestión de la Energía en la EDAR Copero. Sólo el año pasado con este sistema la EDAR Copero generó 11.595,44 MWh, lo que equivale al consumo anual de 3.325 hogares, como ha comunicado Emasesa.

Los procesos de depuración constituyen la mayor parte del consumo de energía en el ciclo urbano del agua, por lo que el certificado ISO 50001 reconoce la apuesta de Sando por un uso eficiente, sostenible y de mejora continua en su gestión. Gracias a esta certificación y a proyectos como el de codigestión con el empleo de las naranjas se produce un ahorro real y cuantificable del coste energético.

El grupo de empresas Sando ha formado parte este año del programa formativo de los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga. El vicepresidente y consejero delegado de Sando, Luis Sánchez Manzano, ha impartido una conferencia sobre Economía Circular y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

La participación de Sando se ha enmarcado dentro del curso Andalucía ante la era de la tecnología global, dirigido por el economista José Carlos Díez y el coordinador general de Planificación Estratégica del Ayuntamiento de Sevilla, Gaspar Llanes.

Durante la mesa redonda Economía Circular y los ODS, Luis Sánchez Manzano ha basado su exposición en tres aspectos: la diferenciación con la Economía Lineal, cómo aplica Sando los principios de la Economía Circular en su estructura de negocio y los ODS en función de su relevancia dentro de una organización.

La mayor parte de su ponencia se ha centrado en explicar de qué manera una multinacional como Sando, especializada en la ejecución sostenible de infraestructuras y servicios, puede implantar una estrategia de Economía Circular: “Cada vez que Sando acude a una licitación pública o privada el primer paso consiste en estudiar el proyecto y el pliego de condiciones y en buscar en el mercado qué alternativas hay de materiales procedentes de reciclado o reutilizado y que una vez que termine su ciclo de vida puedan a su vez ser reciclados”.

Esta filosofía del reciclado añade un valor añadido a sus propuestas en los concursos de obras y servicios, asimismo, posibilita que se genere un impacto menor en el medio ambiente durante el ciclo de vida de la infraestructura, cumpliendo las mismas funciones y con iguales o mejores parámetros de calidad.

Sánchez Manzano explicó los proyectos de investigación que han desarrollado en línea con la Economía Circular, como Génesi, Victoria, IESEI, reciclado de residuos de construcción para carreteras o Reconlod, para la recuperación de suelos degradados, y expuso ejemplos de su utilización en las diferentes obras y servicios.

Por último, relató cómo Sando extrae áridos en sus plantas y aprovecha este proceso para reciclar residuos inertes tratados, como en la planta de La Cabaña en Sevilla, y finalizó con una clasificación de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible según su grado de implicación en la compañía.

Sando es una empresa comprometida con la sostenibilidad y la eficiencia que aplica en su estrategia los principios de la Economía Circular, además es firmante del Pacto Mundial de las Naciones Unidas a través de Fundación Sando desde el año 2008.

El grupo de empresas Sando, a través de su área Conservación y Mantenimiento de infraestructuras, ha participado en un proyecto para estudiar el uso de mezclas bituminosas tratadas con polvo de caucho procedente de Neumáticos reciclados Fuera de Uso (NFU) en firmes de viales.

El estudio se ha preparado junto con la Asociación de Empresas Gestoras de Residuos de la Construcción y Demolición en Andalucía (AGRECA) para el Ayuntamiento de Málaga, que aprobó el uso de estas recomendaciones en la ciudad y ha publicado un pliego para fomentar el empleo de materiales reciclados en sus infraestructuras.

Sando participa en este proyecto siguiendo su estrategia de responsabilidad social corporativa, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, y dentro de su política de fomento de la Economía Circular.

El objeto de estas recomendaciones consiste en proporcionar a los técnicos una base para la redacción de proyectos más sostenibles. Hasta ahora el empleo de estos materiales ha sido en modo experimental, dado que se dispone de escasa normativa a la hora de redactar estos proyectos.

El Plan Nacional de Neumáticos Fuera de Uso cita a la obra pública como instrumento de reciclado prioritario, siempre que la utilización sea viable económica y técnicamente. Entre las posibles aplicaciones en la obra pública una de las de mayor interés consiste en la fabricación de mezclas bituminosas para carreteras, ya que el caucho de los neumáticos supone mejoras en el comportamiento de la mezcla, resulta más económico que otros modificadores alternativos y permite consumir una cantidad considerable de residuos.

El estudio para la utilización de mezclas bituminosas tratadas con polvo de caucho procedente de Neumáticos Fuera de Uso (NFU) en fimes de viales, en el que ha participado Sando, pretende eliminar las lagunas técnicas existentes para la ejecución de obras con estos tipos de mezclas bituminosas.

El grupo de empresas Sando ha desarrollado con anterioridad otros proyectos de investigación para el uso de elementos reciclados en la elaboración de productos para la construcción. Como norma general Sando intenta emplear siempre que sea posible productos reciclados o reutilizados en su actividad. Recientemente ha utilizado polvo de caucho procedente de 240.000 neumáticos reciclados fuera de uso para la rehabilitación de la carretera A-6052 en Jaén y, actualmente, ejecuta con material reciclado la rehabilitación de la autovía TF-4 en Tenerife.

La empresa especializada en actuaciones medioambientales en Marruecos de Sando, Solamta, ha iniciado un proceso de optimización y eficiencia en la gestión de recogida de residuos sólidos urbanos. Solamta ha adoptado una nueva metodología para incrementar la capacidad de recogida y reducir el número trayectos diarios de los vehículos.

El cambio en el modelo de gestión de la recogida de residuos de Solamta se enmarca dentro de las acciones para disminuir las emisiones de CO2 y la huella de carbono en el grupo de empresas Sando. El objetivo consiste en lograr una actuación más sostenible que ofrezca a la ciudadanía un procesamiento más eficiente de sus residuos.

En primer lugar Solamta ha sustituido los contenedores de polietileno de 660 litros por otros más modernos y de mayor capacidad que pueden alcanzar hasta los tres metros cúbicos. Este cambio ha permitido, por una parte, renovar los contenedores y reducir el número de recipientes en diversos puntos, lo que implica una mejora de la salubridad y de imagen de la ciudad y, por otra, poder introducir una nueva metodología de recogida más eficiente.

Esta iniciativa se complementa con la incorporación de camiones de carga superior. Los nuevos vehículos vienen equipados con una pluma de doble gancho y un cajón contenedor de treinta metros cúbicos, lo que permite recoger 24 toneladas por distrito. De esta manera, en lugar de realizar tres trayectos para la recogida en una zona, solamente se programa uno al día, con lo que se reduce la contaminación acústica y de CO2, el riesgo de accidentes de los operarios y viandantes y el desgaste de los vehículos.

El área de medioambiente de Sando está modernizando los sistemas de recogida  de residuos en los servicios de recolección de residuos sólidos urbanos que presta, como ya hiciera renovando toda la flota de vehículos en el municipio de Vélez-Málaga o más recientemente en el mes de febrero con la presentación de los nuevos vehículos en Chipiona, Cádiz.

 

El grupo de empresas Sando ha celebrado el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo participando en la jornada técnica “Tecnologías innovadoras aplicadas a la PRL en Construcción”, que ha organizado la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio en Málaga.

La empresa ha aprovechado este evento para presentar la solución constructiva SSL-RPAS. Una iniciativa de Sando para controlar la prevención de riesgos laborales en obras de especial peligrosidad mediante drones.

Durante su presentación, Federico Artola, director del Servicio de Prevención Mancomunado de Sando, ha explicado cómo gracias a este proyecto se podrán monitorizar en tiempo real y de manera totalmente segura la ejecución de infraestructuras con especial peligrosidad: “Permitirá poder desarrollar la vigilancia de obras en directo a miles de kilómetros de distancia y sin que ningún profesional se ponga en riesgo”.

El proyecto SSL-RPAS explota las posibilidades que aportan los drones, en los que Sando lleva trabajando casi una década, para desarrollar un control más exhaustivo de los riesgos: “El dron permite embarcar sensores que nos ofrecen información sobre contaminantes físicos o químicos que no podríamos percibir de otra manera”.

El Servicio de Prevención Mancomunado de Sando comenzó a estudiar las oportunidades de los drones durante la ejecución de El Caminito del Rey, una infraestructura singular que se realizaba en paredes verticales de más de cien metros y en la que la vigilancia de la seguridad y salud resultaba más compleja.

Tras la exposición del proyecto, Juan Antonio Casanova, director de Operaciones Aeronáuticas de Sando, ha llevado una demostración de parte de la tecnología que empleará el SSL-RPAS. Dentro del salón de actos del Centro de Prevención de Riesgos Laborales de Málaga han volado varios drones equipados con sensores y cámaras que han permitido comprobar en directo algunas de las opciones que aportará el proyecto.

Junto a este proyecto, dentro de la jornada organizada por la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio en Málaga, el director de I+D+i de Sando, Juan Antonio Báez, ha realizado un recorrido sobre nuevas tecnologías que son aplicables a la Prevención de Riesgos Laborales: “El Big Data es una tecnología que orientada a la seguridad y salud en el trabajo conseguirá que en lugar de prevenir los accidentes podamos predecirlos”.

En la jornada también ha participado Carlos García, responsable técnico de Edificación y Obra Civil de Corporación Tecnológica de Andalucía, que ha puesto énfasis en las ayudas para la investigación y los resultados que aporta la I+D+i: “Empleando innovación en la empresa se puede mejorar la productividad en un 50% o 60%”.

Asimismo, la Secretaria General Provincial de Empleo, Comercio y Empresa, María del Carmen López, ha expuesto las políticas principales en Seguridad y Salud de la Junta de Andalucía y ha recalcado la necesidad de que las empresas inviertan en investigación: “Tenemos que fomentar la innovación y poner las nuevas herramientas al servicio de la Prevención de Riesgos Laborales”.

 

 

El grupo de empresas Sando ha puesto en marcha un sistema informático inteligente para gestionar el servicio de conservación viaria de Málaga. Un proyecto que nace del seno de la concesionaria del servicio, formado por la empresa especializada en conservación de infraestructuras de Sando, Conacon, y la compañía Rus Eiffage Infraestructuras.

Se trata de una herramienta basada en dos de los pilares claves de las smarcities: la horizontalidad de la información y la capacidad de anticiparse ante futuros incidentes. Esta herramienta permite una gestión global de la información. Tanto la concesionaria del servicio, como la administración pública, en este caso la Gerencia Municipal de Urbanismo, Obras e Infraestructuras de Málaga, acceden al mismo sistema y tienen acceso a la misma información. Esta horizontalidad permite que todos los actores que intervienen en la conservación alimenten e intervengan en el proceso, desde un operario, hasta el propio concejal, pasando por los administrativos, técnicos o gestores de almacenamiento.

El sistema diseñado se denomina inteligente porque aprende con cada uno de los datos que se incorporan. En este sentido, la concesionaria ha elaborado un inventario pormenorizado de la ciudad con datos como el tipo de solería de cada calle, el mobiliario que contiene, tamaño… ese inventario se va renovando diariamente con los informes que se van introduciendo de las reparaciones realizadas. El sistema tiene la particularidad de que maneja esa información y la cruza a tiempo real con otros datos, como por ejemplo los trabajos programados, stock de almacén, posibles incidencias o intervenciones de otras entidades como las compañías eléctricas o de agua para evitar que se actúe en una calle si se va a modificar en breve.

La aplicación informática, denominada Génesis, aprende por sí sola y organiza las tareas de conservación en función de diversos criterios, lo que redunda directamente en la eficiencia y calidad del servicio.

El programa surge por la iniciativa privada de ambas empresas, que han desarrollado un proyecto de innovación para crear un sistema pionero y único en el país que se adapta a las necesidades de este tipo de servicios. De hecho otras ciudades como Sevilla, Madrid, Barcelona, Benidorm, Córdoba, Almería, Fuenlabrada o Granada ya se han interesado por la tecnología.

El programa Génesis es un desarrollo abierto que se actualiza constantemente con nuevas utilidades, como por ejemplo la gestión de residuos generada en el plan, que también se monitoriza desde principios de julio. El soporte informático se presta desde el departamento de Sistemas de Sando, que a su vez ha colaborado en el diseño de la aplicación con la ayuda de la empresa Ingenia.

Los vehículos aéreos no tripulados, o drones, forman parte del nutrido elenco de tecnologías que han nacido en la industria militar y que con el paso del tiempo se han implantado en vida cotidiana, como por ejemplo sucedió con Internet.

Existe diversidad de opiniones sobre los primeros pasos de este tipo de aeronaves, aunque sus primeras aplicaciones constatadas fueron en plena Primera Guerra Mundial. Un siglo después los drones han evolucionado y se combinan con otras tecnologías para la investigación, comercio u ocio.

La empresa Althenia, junto con la Universidad de Málaga, la empresa Nadir, especializada en Geomática, y la Corporación Tecnológica de Andalucía, han iniciado este año un Estudio de Viabilidad Técnica que propone el uso de drones para la conservación de parques y jardines.

 

El proyecto, titulado UAV-Green, combina cámaras de imagen térmica,  sensores multiespectrales y programas informáticos con los drones para  generar mapas temáticos que permiten estudiar la cantidad de agua contenida en un terreno, el estado de la vegetación o la existencia de enfermedades. Así se detecta la existencia de una plaga o el estrés hídrico antes de que el ojo humano lo perciba.

La aplicación de la tecnología de manera responsable en beneficio de la sociedad repercute en la mejora de la calidad de vida y en la optimización de los recursos, como en este caso, que el uso de los drones supone en principio un ahorro e implica un servicio más completo, rápido y eficiente.

La conservación de las ciudades mediante el mantenimiento y preservación de los entornos urbanos es una necesidad que se manifiesta en la actualidad en cualquier parte del mundo. La compañía Sando, a través de su empresa especializada en conservación –Conacon- y con financiación de Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), ha llevado a cabo un estudio de viabilidad técnica, denominado GENESI, para desarrollar esta tarea sin dejar huella en el ecosistema.

El proyecto GENESI, “Utilización de grupo electrógeno silencioso y no contaminante en obras de conservación en entornos urbanos”, ha estudiado las necesidades energéticas de la maquinaria empleada en conservación urbana y las alternativas para implantar grupos electrógenos propios sin carburantes fósiles.

Durante los seis meses que ha durado el proyecto se han evaluado los distintos tipos de baterías existentes en el mercado, atendiendo a sus características de densidad energética, autonomía, tamaño, peso y materiales, como las de litio con cobalto, titanio, o litio de polímero, entre otras.

El proyecto ha demostrado que un grupo eléctrico silencioso produciría menor impacto ambiental al eliminar el ruido y las emisiones de gases contaminantes, reduciría el riesgo de incendio y explosión, se podría usar en ambientes cerrados, permitiría un ahorro energético de costes y su empleo ante cualquier tipo de condiciones climáticas.

Desde un punto de vista medioambiental, empleando la tecnología propuesta se dejarían de emitir aproximadamente 2.760 Kg de CO2 a la atmósfera por cada grupo convencional. En un servicio de conservación con tres equipos la reducción alcanzaría los 8.280 kg CO2 al año.

La empresa busca así una forma de diferenciarse en el sector a través de la tecnología, de la aplicación de la innovación a los procesos de trabajo y de poder ofrecerles a sus clientes una ventaja competitiva que repercute en el bienestar de los ciudadanos.