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Diseñar y construir smart buildings. Este fue el motivo que empujó a un consorcio de empresas, liderado por la constructora Sando, para iniciar en 2012 el proyecto IESEI (Investigación sobre Edificación Sismoresistente, Energéticamente Eficiente e Inteligente en su Ciclo de Vida). El resultado es el desarrollo de un sistema de construcción integral que incorpora, por un lado, un sistema de ejecución altamente industrializado gracias a la utilización de paneles prefabricados de hormigón y, por otro, un paquete  de herramientas TIC que facilitarán a los agentes intervinientes las actividades propias de las fases de diseño, construcción y explotación del edificio.

Este proyecto, ubicado dentro del programa INNTERCONECTA, tenía como primer objetivo diseñar un sistema de paneles prefabricados de hormigón con capacidad sismorresistente y cuyo ensamblaje, realizado en su totalidad mediante uniones secas, diera lugar a estructuras portantes capaces de soportar no sólo el peso de un edificio de hasta siete plantas, sino también las solicitaciones dinámicas que se producen durante un movimiento sísmico del terreno sobre el que se asientan. Se trata de paneles de hormigón armado de 20 cm de canto y de hasta 8 metros de longitud cuya ejecución se lleva a cabo en plantas de producción en serie para alcanzar un alto grado de industrialización.

Junto al diseño de los paneles, el siguiente paso consistía en crear un sistema edificatorio que permitiera una construcción rápida, fácil, económica, que proporcionara flexibilidad de adaptación a la parcela para diferentes usos y diseños, y que fuera resistente a movimientos sísmicos de hasta 6,5 en la escala Richter. Además, el modelo edificatorio debía cumplir con las máximas exigencias de sostenibilidad y de ahorro energético, para lo cual se han integrado en el diseño tanto medidas de arquitectura pasiva, como sistemas de captación de energía solar.

Para la validación estructural del sistema se han realizado pruebas computacionales mediante programas de cálculo de estructuras, modelizando un edificio residencial de siete plantas y analizando su comportamiento ante la acción combinada de cargas estáticas y de solicitaciones dinámicas, dando como resultado que el sistema diseñado resiste satisfactoriamente estos esfuerzos. Para reforzar estos resultados, se han llevado a cabo una serie de ensayos sobre modelos de paneles a escala real. En primer lugar, se han obtenido los modos de fallo frente a cargas estáticas en el laboratorio de estructuras del Instituto Eduardo Torroja. En segundo lugar, se ha ensayado en la mesa sísmica del laboratorio de estructuras del CEDEX un pórtico con dos niveles de forjado, sometiéndolo a cargas dinámicas similares a las que experimentaría durante un terremoto.

La otra gran vertiente abordada en el proyecto es la de las TIC a través varios programas informáticos:

La aplicación informática CALENSIS permite obtener, a partir de unos datos de entrada y de forma prácticamente simultánea, la certificación energética y la calificación sismorresistente de un edificio. Actualmente existen en el mercado numerosos programas informáticos que califican la eficiencia energética de los edificios, sobre todo a raíz de la obligatoriedad de presentar esta certificación en las operaciones de compraventa y de arrendamiento de viviendas. Sin embargo, no se conocía ninguno que fuese capaz de determinar el desempeño sismorresistente de un edificio, a pesar de la trascendencia que tiene. El programa CALENSIS representa una herramienta de gran utilidad durante la fase de diseño del edificio, pues permite adoptar medidas de eficiencia y ahorro energético y medidas de seguridad estructural frente a defectos detectados.

Dentro del proyecto IESEI se ha desarrollado otro software para optimizar el proceso constructivo mediante una aplicación capaz de gestionar toda la documentación generada durante el transcurso de una obra, (proyecto de ejecución, trazabilidad, planos, calidad, documentos administrativos,…) y que la hace accesible de forma segura a través de ordenadores o bien desde dispositivos móviles tipo tablet o Smartphone, siempre que cuenten con conexión a internet. La aplicación organiza toda la documentación de la obra permitiendo adaptarla a las necesidades de cada proyecto en particular mediante una batería de plantillas que pueden ser modificables. Ofrece la opción de realizar la gestión completa de la documentación de múltiple obras.

Para la fase de explotación del edificio también se ha desarrollado otro software que permitirá gestionar, controlar y actualizar de forma segura y eficiente toda la documentación que debe recoger el libro del edificio, de ahí que se haya denominado “Libro Digital del Edificio”. Esta aplicación es capaz de gestionar toda la documentación del edificio generada a lo largo de su vida útil y mantenerla siempre centralizada, actualizada, organizada y accesible desde ordenadores y dispositivos móviles. En esta aplicación quedarán incorporados documentos tales como el proyecto, el acta de recepción, una relación de los agentes intervinientes en el proceso de construcción, las instrucciones de mantenimiento del edificio y sus operaciones programadas, documentación correspondiente a reparaciones, reformas, seguros, certificado de eficiencia energética, inspecciones, etc.

 

Por último, los Smart buildings incorporan un sistema de monitorización sísmica del edificio que registra las aceleraciones sísmicas alcanzadas durante un terremoto. El sistema de monitorización consta de unos nodos sensores que, estratégicamente colocados en distintos puntos de la estructura (por ejemplo, en las zonas en las que se esperan mayores desplazamientos y en las que se alcanzarán los mayores esfuerzos), leerán de forma sincronizada los valores de aceleración alcanzados en cada punto monitorizado durante un evento sísmico.

Las lecturas realizadas por los nodos sensores son transmitidas a un nodo central que es el encargado de registrarlas y de evaluarlas para determinar si el edificio ha superado su umbral sismorresistente. Todos los eventos registrados por el nodo central son a su vez comunicados al Libro Digital del Edificio para que en él también quede un registro histórico de los fenómenos sísmicos a los que ha sido sometido el edificio a lo largo de su vida útil. Toda la información se publica en Open Data, por lo que es susceptible de ser compartida con organizaciones a las que les sea de interés hacerse con ella: Red Sísmica Nacional, Protección Civil, Bomberos, Policía, etc.

Si este sistema de monitorización se llegara a estandarizar, las ciudades funcionarían como grandes redes de captación de datos sismológicos con las que se podría estudiar al detalle el comportamiento de los edificios.

El proyecto IESEI ha sido llevado a cabo por un consorcio de empresas andaluzas: Sando, Construcciones Vera, Ielco y Mesurex Aeronautics. Para ello, han contado con la valiosa colaboración de los centros tecnológicos Habitec y Citic y con el grupo investigador HUM064, de la Escuela de Arquitectura de Málaga. Además, en las distintas actividades del proyecto también han colaborado el Colegio de Arquitectos de Málaga, el CEDEX y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja.

El departamento de I+D+i de Sando está estudiando un sistema de auscultación de vías ferroviarias que permite detectar en tiempo real defectos en vías de ferrocarril y abaratar en torno a un 20% los costes de mantenimiento, así como reducir posibles accidentes de tren. La idea parte de un proyecto de I+D+i que coordina junto con las empresas Conacon y Nadir y el apoyo de la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA) y la Agencia IDEA.

El proyecto, denominado Simuvía (Simulación embarcada para auscultación de vías mediante observación de estado de vehículos ferroviarios), busca mejorar las garantías de estabilidad y seguridad al circular por la vía y podría instalarse en cualquier vehículo ferroviario, permitiendo auscultar y analizar la posible respuesta dinámica del vehículo a partir de técnicas de simulación dinámica computacional.

Junto con las tres empresas también colabora el grupo de investigación de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Sevilla, que acumula más de una década de experiencia en el área de la simulación dinámica computacional de vehículos ferroviarios.

La tecnología desarrollada facilita un conocimiento detallado y preciso de la localización de los defectos para poder mejorar la calidad del trazado de vías. Su aplicación permitirá mejorar el confort del viaje en tren y conseguir un menor deterioro, desgaste de la infraestructura y disminución del impacto medioambiental que generan las emisiones acústicas.

Además, la información relativa a la seguridad y estabilidad del vehículo permite evaluar el riesgo de descarrilamiento o la capacidad de frenada ante eventuales situaciones de peligro, con lo que ayudará a prevenir accidentes.

La Unión Europea ha decidido celebrar durante esta semana los “Días de la Energía”, es decir, aglutinar en un corto periodo de tiempo centenares de eventos en los países europeos en los que se conciencie sobre las virtudes del uso de la energía sostenible. La iniciativa se enclava dentro de la Semana de la Energía Sostenible, del 23 al 27 de junio, y pretende influir en los diferentes grupos de interés.

En la Web de Sustaniable Energy Week se encuentra el calendario de actividades en los distintos países de Europa, como las Jornadas ERMA 2014, «Experiencias profesionales en Energías Renovables», que se celebrarán mañana en Madrid.

Resulta muy positivo que cada uno se conciencie de la necesidad y de los beneficios del empleo de las energías sostenibles, aunque si los gobiernos y las empresas no ponen de su parte, será muy difícil que se produzcan cambios sustanciales.

Por este motivo, durante la Sustaniable Energy Week se celebrará desde mañana una Conferencia Política de Alto Nivel en Bruselas que intentará que los países inviertan en fuentes de energía no contaminantes y fomenten la creación de smart cities, políticas de concienciación ciudadana o en la eficiencia en las construcciones.

Uno de los aspectos más interesantes será la entrega de los premios The Sustainable Energy Europe & ManagEnergy Awards en los que se han presentado 342 proyectos y cuyo ganador se conocerá mañana por la tarde. Merece la pena ver las ideas que se presentan a concurso y aprender de la genialidad de los demás.

Uno de los proyectos finalistas españoles se denomina “Andalucía A+ Ahorrar en casa” y ha sido presentado por la Agencia Andaluza del Agua. Andalucía A+ pretende mejorar las condiciones de vida en los hogares fomentando el uso de sistemas domésticos de energía renovable e incrementar el empleo de vehículos híbridos y eléctricos, entre otros objetivos.

Sustaniable Energy Week, una semana para concienciar y todo un año para ponerlo en práctica.

Lo primero que se nos puede pasar por la cabeza al escuchar la palabra ‘inducción’ puede ser la vitrocerámica que tenemos en casa, que permite calentar los recipientes mediante un campo electromagnético. Pues la inducción es la clave del proyecto Victoria, presentado esta mañana en Málaga.

Victoria investigará el desarrollo del primer carril de carga eléctrica por inducción dinámica de España. Esta tecnología permitirá que un vehículo eléctrico vaya recargando su batería en movimiento.       logo-victoria

La tecnología se estudiará y probará en la ciudad de Málaga mediante un autobús urbano eléctrico que se cargará de tres maneras distintas: en las cocheras durante la noche, cargas parciales en una estación de recarga inductiva estática, y cargas parciales en el carril de recarga inductiva en movimiento que permitirán ampliar la autonomía del autobús eléctrico.

El consorcio Victoria está formado por cinco socios: Endesa, que lidera el proyecto, Isotrol, Mansel, Conacon (del grupo Sando) y la Empresa Malagueña de Transportes, con la colaboración de dos pymes y la Fundación CIRCE, Universidad de Málaga y Asociación de Investigación y Cooperación Industrial de Andalucía.

¡¡Esperemos que sea un éxito!!

Nos encanta la innovación, y más si es sostenible, como la Camioncyclette diseñada por Christophe Machet. Los recados, las compras, los bultos en general ya no serán un impedimento para usar la bicicleta como medio de transporte habitual, ya que esta bici de acero vacío soporta una carga de hasta 200 kg.

La estructura de la ‘Camioncyclette’ está aprovechada al máximo, convirtiéndola en una cesta muy bien pensada. Además, según su creador, permite una conducción más estable y segura, ya que la cesta delantera no se mueve con la rueda, como en las bicis normales.

Pero esto no acaba aquí, su diseñador ha sido previsor; alrededor del cigüeñal ha dejado un espacio para dos baterías, por si el usuario quiere montar una asistencia eléctrica.

Está todo pensado al milímetro, tamaño de las ruedas, forma del sillín, marchas…

Queremos difundir este invento y apoyamos la iniciativa. Imaginaos que en las estaciones de alquiler de bicis estuvieran las ‘Camioncyclettes’, podríamos ir a al centro comercial, mercado o súper, hacer la compra, y en lugar de volvernos en taxi, coche o bus, coger esta bici.

Todo son ventajas: no contamina, haces ejercicio, evitas el tráfico y resulta más barato.

Junto con este ingenioso invento, existen otras bicicletas muy interesantes, como los Bicicarros Babboe para transportar niños al estilo clásico de los sidecar, pero en la parte delantera.

Promovamos este tipo de iniciativas que hacen un mundo mejor, más sostenible y más responsable con la sociedad y el entorno.

El proyecto, “Intervención en la Plaza del Milenio y su entorno” en Valladolid, firmado por la arquitecta Sara Delgado Vázquez, ha logrado hacerse con el I Premio a la Construcción Sostenible, organizado por ABC y Sando.

El trabajo de Sara Delgado, del estudio DAD Arquitectura y redactado en colaboración con EXP Architectes, consiste en el soterramiento de un aparcamiento público en Valladolid y la urbanización de la plaza donde está situado, que incluye la implantación de un edificio singular multifuncional en forma de cúpula (reciclado del Pabellón de la Sed de la Expo de Zaragoza) y amplios espacios públicos con fuentes y vegetación que conectan con las riberas del río Pisuerga.

El jurado ha valorado los criterios de innovación, eficiencia en el uso de recursos naturales, calidad ambiental, bajo coste económico y social, y ha decidido otorgar el premio por unanimidad.

Se trata de una actuación muy comprometida con la sostenibilidad por los materiales empleados, el tratamiento del consumo energético y del agua, la integración en el entorno, y por ser una actuación urbanística que persigue una utilización más racional del uso del transporte. El proyecto busca disuadir del uso del automóvil en el centro de la ciudad y promociona el empleo de la bicicleta.

Enhorabuena.

Desde el comienzo de la semana llevamos leyendo, tanto en prensa como en Internet, varias referencias acerca de la relación proporcional que existe entre la crisis y la RSC; relación que a priori puede parecer obvia, pero que en realidad no debería serlo en tanto en cuanto no queramos supeditar la Responsabilidad Social a la Economía.

No queremos crear una redundancia de un tema tan candente como las motivaciones y objetividades de la RSC, pero sí nos gustaría llamar la atención sobre las pequeñas acciones que sí relacionan positivamente la economía con el bien social. Concretamente nos gustaría aplaudir inversiones como la de Robert King, un inversor norteamericano que ha donado 150 millones de dólares a la universidad de Standford para crear un instituto de innovación en la lucha contra la pobreza -leer artículo de L.A. Times (en inglés).

Tampoco queremos entrar en los verdaderos motivos que pueden llevar a cualquier tipo de entidad a invertir en acciones sociales; no debemos ni queremos juzgar la Responsabilidad Social, sea cual sea la manera en la que se manifieste. Pero no podemos dejar la lucha contra la pobreza en manos de unos pocos, ni echar la responsabilidad absoluta a las instituciones y gobiernos. No podemos tampoco negar que son las buenas prácticas de muchas de estas entidades y personalidades las que humanizan la palabra “innovación” y la separan de la tecnología o la frialdad.