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Nos compramos un móvil de última generación, el ordenador más potente, un televisor con recursos multimedia, un horno que se limpia solo, un…….y así lo último en tecnología acapara nuestro tiempo y nuestros hogares. Pero, ¿por cuánto tiempo dura la novedad? Cuando has conseguido comprarte el aparato de última generación  que querías con millones de aplicaciones sale otro más innovador. Esto es una realidad. La mayoría sucumbimos a los encantos tecnológicos más tarde o más temprano.
Hace unos días encontramos una gran solución para aprovechar los móviles que ya no usamos en beneficio de los demás. Cruz Roja, Entreculturas , y Fundación Alboan, crearon en 2004 una campaña que se llama ‘Dona tu móvil’ y que en la actualidad sigue activa. Consiste en la recogida de terminales que ya no usamos con dos objetivos, uno es la acción social que se puede llevar a cabo con el dinero conseguido con la entrega, y por otro lado el cuidado del medio ambiente promoviendo la reutilización y el reciclaje.
Para su entrega, nos facilitan en su web la etiqueta de franqueo pagado, que sólo tenemos que imprimir y pegarla en el sobre para enviarlo por correo. Además hay muchas empresas colaboradoras que se unen a la causa promoviendo esta iniciativa mediante la colocación de contenedores en sus sedes junto con la informándonos y difusión de sus ubicaciones.
Cada entidad dedica los beneficios a proyectos concretos que se pueden consultar en su página web. Nos parece una gran idea aprovechar la tecnología pasada de moda en beneficio de los demás. Además nos permite colaborar tanto a nivel particular como de organización, así que no tenemos excusas. Todos tenemos los cajones cargados de móviles olvidados así que, ¡dona tu móvil! y ayuda a difundir esta gran iniciativa.

El proyecto, “Intervención en la Plaza del Milenio y su entorno” en Valladolid, firmado por la arquitecta Sara Delgado Vázquez, ha logrado hacerse con el I Premio a la Construcción Sostenible, organizado por ABC y Sando.

El trabajo de Sara Delgado, del estudio DAD Arquitectura y redactado en colaboración con EXP Architectes, consiste en el soterramiento de un aparcamiento público en Valladolid y la urbanización de la plaza donde está situado, que incluye la implantación de un edificio singular multifuncional en forma de cúpula (reciclado del Pabellón de la Sed de la Expo de Zaragoza) y amplios espacios públicos con fuentes y vegetación que conectan con las riberas del río Pisuerga.

El jurado ha valorado los criterios de innovación, eficiencia en el uso de recursos naturales, calidad ambiental, bajo coste económico y social, y ha decidido otorgar el premio por unanimidad.

Se trata de una actuación muy comprometida con la sostenibilidad por los materiales empleados, el tratamiento del consumo energético y del agua, la integración en el entorno, y por ser una actuación urbanística que persigue una utilización más racional del uso del transporte. El proyecto busca disuadir del uso del automóvil en el centro de la ciudad y promociona el empleo de la bicicleta.

Enhorabuena.

Al principio todos estamos concienciados y aplicados en las tareas de ahorro energético en los hogares o la oficina, pero llega un momento en el que se olvidan. Por este motivo la instalación y adecuación de los edificios debe ser más eficiente.

 

Este proceso comienza en el diseño y construcción de edificios, con la utilización de materiales como aislantes, ventanas con sistemas de climatización o la implantación de paneles solares, entre otros. Emplear esta tecnología se   conoce como arquitectura sostenible, en la que se cuidan minuciosamente todos los procesos para intentar aprovechar al máximo desde los materiales utilizados hasta la ubicación, la posición de las ventanas para que reciban más luz en el interior o el reciclaje de residuos.

Después llega nuestra labor. La instalación de bombillas de bajo consumo, luces fluorescentes en lugar de incandescentes, programación de aparatos eléctricos, temperaturas constantes, etc. En definitiva, nuestra forma de colaborar con el ahorro energético, que supondrá un beneficio para el medio ambiente y para el bolsillo.

Muchas de las buenas prácticas las recoge la Guía de ahorro energético en edificios de viviendas publicada por la empresa Schneider Electric.

Además, esta empresa, también ofrece un Asistente Interactivo de Cálculo de Ahorro Energético en su edificio, en el que introduciendo algunos datos se puede obtener un informe.

Por otro lado, os dejamos la ‘Guía Práctica de la Energía. Consumo eficiente y responsable’, realizada por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

Esta semana hemos hecho una encuesta con la pregunta: “¿En qué ámbito de la empresa crees que es más importante la práctica de la Responsabilidad Social Corporativa?”. Los resultados de la participación han sido notables y esclarecedores.

Con un 65,28% de los votos, parece estar bastante claro que los empleados deben ser la principal preocupación para las empresas en materia de Responsabilidad Social, seguidos con bastante diferencia por el medio ambiente (18,06%). En última posición han quedado clientes (11,11%) y proveedores (5,56%) respectivamente. Las conclusiones, podrían parecer lógicas en primera instancia pero hagamos una lectura más profunda.

Para empezar, estamos en una época difícil, no solo para los ciudadanos sino también  para los empresarios. El hecho de que las personas deban ser la principal preocupación en una compañía es un claro reflejo de ello. Podríamos interpretar este resultado muy positivamente por diversas razones. La principal, porque se va clarificando el concepto de Responsabilidad Social entre la población, dejando entrever que sus ámbitos de aplicación no se deben concentrar solamente en la sostenibilidad y las acciones sin ánimo de lucro. La RSC es mucho más. Si somos más responsables con los conceptos de igualdad, conciliación o incluso fomento de un mejor ambiente laboral nuestros empleados percibirán estas buenas prácticas como un esfuerzo por hacer de la empresa un lugar mejor y actuarán en consecuencia. Además, según los datos de la encuesta, el medio ambiente es otro tema candente que merece un trato especial, interpretándose que la sociedad vive concienciada de la necesidad de un cambio y que de ese cambio deben participar también las compañías.

Desde Fundación Sando valoramos muy positivamente estos resultados y  pensamos que el respeto y cuidado del medio ambiente  puede –y debe ir asociado tanto a la filosofía de recursos humanos como a las relaciones con clientes y proveedores. Todos los grupos de interés merecen recibir un trato responsable.