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La Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial está cada vez más implantada en el entorno en que vivimos, pero ¿qué hacemos para incentivarla a título personal? Empezamos a escuchar hablar de la Responsabilidad Social Individual (RSI).

Si lo pensamos detenidamente, la RSI es la base de la RSC, o al menos, la segunda no debería existir sin la primera. La buena actitud y predisposición de las personas con su entorno, tanto físico como social, es lo que hace posible que como trabajadores y directivos asuman el compromiso con la sociedad que demanda la RSC. En otras palabras, si sabemos y practicamos la responsabilidad social y medioambiental en nuestra vida diaria y además la transmitimos a otras personas seremos capaces de asumir mejores prácticas empresariales, ya sea desde la base como desde la Dirección.

Pero, ¿qué pautas indican la RSI? Cuestiones como la solidaridad, fomentar hábitos saludables y preventivos, el trato hacia los demás y hacia el medio ambiente o la educación en la tolerancia fomentan los compromisos de cada uno con la sociedad.

Por todo ello os lanzamos una pregunta:


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Durante el año las diferentes fundaciones, asociaciones empresariales, ONG, revistas especializadas, consultoras… lanzan un mensaje fundamental para entender la Responsabilidad Social Corporativa: La RSC no consiste en acciones aisladas de marketing, sino en una serie de políticas estructurales que deben aplicarse al conjunto de la empresa de manera planificada.

Sin embargo, llega el verano, el calor, las vacaciones… y se relajan las formas y las iniciativas. Se produce un paréntesis de dos meses durante julio y agosto en el que escasean nuevas ideas y proyectos. El mundo se paraliza. Resulta paradigmático visitar algunas de las más reputadas Webs sobre Responsabilidad Social y comprobar que la última noticia o aportación tiene fecha de junio o principios de julio.

¿Qué es lo que ocurre? ¿Son las organizaciones las que no generan noticias o las empresas las que no las ponen en práctica? ¿Acaso la RSC debe tener vacaciones?

Desde luego, cada día nos sorprenden nuevas iniciativas. Esta mañana cuando preparábamos un post sobre el “Fin de Año” que implica el 31 de agosto, nos hemos encontrado con el @DiadelBlog.

Si bien es cierto que oficialmente el 31 de diciembre se despide el año, se renuevan los retos y aspiraciones personales, termina el ejercicio fiscal o simplemente se cambia de calendario; el 31 de agosto ocurre algo similar. Después de las vacaciones estivales y del parón de la maquinaria burocrática, se vuelven a poner todos los engranajes en funcionamiento y comienza un nuevo curso.

En esta ocasión además de recordar que mañana empieza el año “académico” y que hay que replantearse los compromisos en Responsabilidad Social Corporativa con las pilas bien cargadas, nos sumamos al proyecto de la Web del Día del Blog.

El  objetivo de esta iniciativa es crear un espacio de encuentro virtual coincidiendo del día Internacional del blog que sirva de foro para debatir temas sobre la Web Social y aportar de esta manera nuevos conocimientos e ideas. El 17 de septiembre continuarán las acciones en esta Web.

Así que mañana cuando le demos la bienvenida al nuevo año lo haremos más comprometidos con las redes sociales y la RSC. ¿Queréis recomendarnos algún blog relacionado con la RSC? Os dejamos nuestro twitter para las propuestas: @pensandoenrsc.

Esta semana hemos hecho una encuesta con la pregunta: “¿En qué ámbito de la empresa crees que es más importante la práctica de la Responsabilidad Social Corporativa?”. Los resultados de la participación han sido notables y esclarecedores.

Con un 65,28% de los votos, parece estar bastante claro que los empleados deben ser la principal preocupación para las empresas en materia de Responsabilidad Social, seguidos con bastante diferencia por el medio ambiente (18,06%). En última posición han quedado clientes (11,11%) y proveedores (5,56%) respectivamente. Las conclusiones, podrían parecer lógicas en primera instancia pero hagamos una lectura más profunda.

Para empezar, estamos en una época difícil, no solo para los ciudadanos sino también  para los empresarios. El hecho de que las personas deban ser la principal preocupación en una compañía es un claro reflejo de ello. Podríamos interpretar este resultado muy positivamente por diversas razones. La principal, porque se va clarificando el concepto de Responsabilidad Social entre la población, dejando entrever que sus ámbitos de aplicación no se deben concentrar solamente en la sostenibilidad y las acciones sin ánimo de lucro. La RSC es mucho más. Si somos más responsables con los conceptos de igualdad, conciliación o incluso fomento de un mejor ambiente laboral nuestros empleados percibirán estas buenas prácticas como un esfuerzo por hacer de la empresa un lugar mejor y actuarán en consecuencia. Además, según los datos de la encuesta, el medio ambiente es otro tema candente que merece un trato especial, interpretándose que la sociedad vive concienciada de la necesidad de un cambio y que de ese cambio deben participar también las compañías.

Desde Fundación Sando valoramos muy positivamente estos resultados y  pensamos que el respeto y cuidado del medio ambiente  puede –y debe ir asociado tanto a la filosofía de recursos humanos como a las relaciones con clientes y proveedores. Todos los grupos de interés merecen recibir un trato responsable.